La agricultura isleña está organizada en pequeñas propiedades muy diversificadas, conservando una rica trama de prácticas culturales vigentes y formas ingeniosas del uso de los recursos naturales y la biodiversidad local.
A pesar de la influencia de la actividad industrial ligada a la salmonicultura y a la mitilicultura, en la isla de Quinchao aún persiste una economía arraigada en la agricultura y los recursos del mar.
Por lo general, los sistemas productivos son sistemas diversificados donde se integra la ganadería, la agricultura y la pesca, siendo estas las principales actividades de los sectores rurales en la isla. Al igual que en el resto del territorio existe un amplio conocimiento ancestral del manejo de estos sistemas.
Existe una cultura agrícola dinámica, con una interacción permanente mar-tierra, siendo aún frecuente el uso de productos marinos como algas y conchillas de mariscos para la fertilización en huertos y siembras de papas principalmente.
La producción agrícola está determinada generalmente por la producción combinada de papas, habas y arvejas para autoconsumo y venta de excedentes. Una de las principales características de los huertos es que combinan en su diseño distintos tipos de hortalizas, tales como zanahoria, acelga, porotos, repollo, lechugas, cibullet, chalotas, ajo chilote, betarraga, etc. incorporando al sistema flores de colores llamativos y una amplia diversidad de plantas medicinales y aromáticas.
La producción de trigo, aunque en menor cantidad, permite que aun se realicen trillas para la cosecha del grano, molienda y posterior producción de harina y subproductos para la alimentación de las aves.
La producción animal consiste en la crianza de ganado bovino, ovino para la producción de leche, carne y lana; y la crianza de cerdos, gallinas, patos y gansos. La producción está destinada a la venta y autoconsumo.
Asociado a estos sistemas están las actividades de artesanía utilizando lana de oveja y una gran diversidad de fibras vegetales, cada una de ellas destinada, por sus características, a un producto específico.
Persisten en numerosas localidades de la Isla Quinchao, distintas tradiciones aprovechadas por las comunidades para fortalecer los lazos sociales y familiares, algunas asociadas a los trabajos agrícolas como la minga, o los “días cambiados” u otros relacionados a la alimentación y los saberes gastronómicos tradicionales, como el “reitimiento”, fiesta que consiste en el faenamiento de un cerdo, ocasión en la que participan familiares y vecinos.
Un aspecto de mucha importancia para la comunidad es la declaración de las iglesias de Achao y Quinchao como Patrimonio de la humanidad, formando parte de las 16 iglesias que en el archipiélago de Chiloé se encuentran en esta condición. La Iglesia Santa María de Loreto de Achao es la más antigua de todas ellas y la Iglesia de la Villa Quinchao es la más grande construida de Alerce de todo Chiloé.
Quinchao se ha convertido en un sitio importante de turismo dentro de la Provincia de Chiloé, connotación dada por las distintas actividades culturales que convocan a los habitantes de los distintos sectores e islas en festividades tradicionales muy antiguas.
Mapa Iglesias de Chiloé Patrimonio de la Humanidad.